{"id":14505,"date":"2026-02-25T14:31:17","date_gmt":"2026-02-25T14:31:17","guid":{"rendered":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/?p=14505"},"modified":"2026-02-25T14:45:59","modified_gmt":"2026-02-25T14:45:59","slug":"la-barbarie-morena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/2026\/02\/25\/la-barbarie-morena\/","title":{"rendered":"La barbarie morena"},"content":{"rendered":"\n<p>Por&nbsp;<a href=\"https:\/\/lfmopinion.com\/5414\/La-barbarie-morena#\">Luis Farias Mackey<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Pereira rescata para la memoria en su novela \u201cInsolaci\u00f3n\u201d, la primera ma\u00f1ana en la Habana de la Revoluci\u00f3n Cubana, previo a la entrada triunfal de Castro. Temprano se escurri\u00f3 bajo de la mesa de la cocina mientras la abuela le\u00eda en voz alta las noticias a la familia, no entend\u00eda muy bien lo que pasaba, pero s\u00ed que era algo grave, aunque promisorio. M\u00e1s tarde, de la mano de la abuela, camin\u00f3 por las calles del centro de la Habana en medio de un frenes\u00ed callejero que no lograba entender a su corta edad: la gente, al tiempo de festejar, descargaba, adem\u00e1s que con alegr\u00eda, con contagiada furia, una lucha sin tregua contra el mobiliario urbano destruyendo, arrancando y quemando lo que estuviera a su paso, algunos peque\u00f1os comercios eran vandalizados, alguien en el arroyo de la calle manten\u00eda una guerra a muerte a patadas contra unos postes que se\u00f1alaban \u00e1reas donde se prohib\u00eda estacionarse; \u00e9l no hallaba explicaci\u00f3n para esa alegr\u00eda envilecida e infecunda, y aquella falaz muestra de valent\u00eda, como si matando se\u00f1alizaciones, sem\u00e1foros y para buses se cumpliera con una especie de cuota revolucionar\u00eda. Ya para entonces el dictador hab\u00eda huido, el r\u00e9gimen desmoronado y Castro se encontraba a unas horas de camino, qu\u00e9 ganaban devastando la ciudad. \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1a manera de festejar!, se dijo Manuel.<\/p>\n\n\n\n<p>Me viene a la mente aqu\u00e9l \u201cAl diablo con sus instituciones\u201d de L\u00f3pez Obrador en el Z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico un 20 de noviembre cuarenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s (2006), que quiz\u00e1s nos ayude a encontrar la clave de aquella ma\u00f1ana del primero de enero de 1959 en la convulsionada Habana, extraviada entre el febril destrozo desatado y el tierno azoro de Pereira: tal vez los cubanos derribaron lo que consideraban la expresi\u00f3n urbana de una Cuba impropia e intrusa, en la que se sent\u00edan extra\u00f1os, en cuyos reflejos no se hallaban, una Habana de y para otros, un territorio propio en el que, sin embargo, eran considerados b\u00e1rbaros en las acepciones griega y romana de personas y pueblos ajenos a sus culturas. Aquellos cubanos, imposible negarlo, eran tan ajenos a la Cuba de Bautista, como los persas a Grecia, los germanos a Roma y como los cubanos de hoy a esta Cuba 67 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual pueda ser la explicaci\u00f3n profunda de ese comportamiento, es la acci\u00f3n misma y no sus motivaciones lo que nos interesa para este texto. B\u00e1rbaro originalmente se consideraba al extra\u00f1o a una cultura propia, al mundo construido por un grupo de personas que se consideran copertenecientes. La ciudadan\u00eda en Atenas era aut\u00f3ctona, el mito cuenta que la diosa Atenea fue a la fragua de Hefesto para que le forjarse unas armas, aqu\u00e9l hab\u00eda perdido hac\u00eda poco el amor de Afrodita, otra diosa, que prefiri\u00f3 dejarlo a su suerte y \u00e9ste de inmediato qued\u00f3 prendado de Atenea a la que persigui\u00f3 con soliviantado celo. Aqu\u00e9lla, sin embargo, era por definici\u00f3n casta: parth\u00e9nos: virgen. Vi\u00e9ndose Hefesto doblemente rechazado, roci\u00f3 al paso de la diosa semen sobre su pierna, Atenea, asqueada, limpi\u00f3 la afrenta con una fibra de lana que arroj\u00f3 al suelo, as\u00ed la madre tierra, Gea, qued\u00f3 pre\u00f1ada y dio a luz a Erictonio, cuya autocton\u00eda reservaba para los nacidos en ese suelo (jus soli) la ciudadan\u00eda griega. Atenea, cuenta Homero, no obstante haberse negado a su original maternidad, cri\u00f3 a Erictonio \u201ctras darle luz la feraz tierra\u201d. Solo los nacidos en ella gozaban de la autocton\u00eda de \u00e9l y, por ende, se consideran propios, similares en derechos y se\u00f1alados en linaje. La ciudadan\u00eda, seg\u00fan el mito, es algo que deviene de d\u00f3nde naces y es un estatus que da pertenencia. Nosotros creemos que es mucho m\u00e1s que eso, pero no es el caso tratarlo aqu\u00ed, quien quiera ahondar sobre el tema puede leer \u201cEl ciudadano. Una aproximaci\u00f3n\u201d (Far\u00edas, Luis, 2025, Ed. Bons\u00e1i, M\u00e9xico). Lo importante es que, bajo tal concepci\u00f3n, todo aquel que no hubiese nacido en Atenas, era un b\u00e1rbaro.<\/p>\n\n\n\n<p>Al imperio romano no le fue dable hacer suyo el mito de la ciudadan\u00eda aut\u00f3ctona y fue m\u00e1s plural, tan lo fue que tiene dos mitos fundacionales, el de R\u00f3mulo y el de Eneas. R\u00f3mulo y Remo fueron dos hermanos amamantados por una loba, no solamente no eran hijos de dioses, sino simples humanos, con el agravante de que en la vieja Roma tambi\u00e9n se designaba loba a la mujer de la calle. El origen, pues, es humano, humilde y abierto a los desprotegidos, humildes y perseguidos, como R\u00f3mulo y Remo. Contra ese origen, que bien podr\u00edamos llamar proletario, Augusto encarg\u00f3 a Virgilio un mito con alcurnia y aqu\u00e9l cre\u00f3 la odisea de Eneas, \u201cLa Eneida\u201d. Eneas huye de Troya a su ca\u00edda y vaga cual Odiseo (Ulises) por el Mare Nostrum hasta que, finalmente, tras miles de peligros, luchas y amores, funda Roma. Ambos mitos se dan la mano en una Roma abierta, una Roma refugio, por tanto, heterog\u00e9nea, plural y diversa, tanto en pertenencia, como en creencias y religiones, costumbres y lenguas. M\u00e1s que autocton\u00eda, la Roma de Eneas es formada por extranjeros: \u201cllegar\u00e1n de fuera quienes han de ser tus hijos\u201d (Virgilio, La Eneida). Fue esa tolerante apertura la que les permiti\u00f3 conquistar y gobernar el anchuroso territorio del Imperio Romano.<\/p>\n\n\n\n<p>En Roma el extra\u00f1o segu\u00eda siendo b\u00e1rbaro hasta que lo dejaba de ser, muchos b\u00e1rbaros extranjeros fueron aceptados como ciudadanos, otros, sin serlo, gozaron de muchos derechos romanos. Salvo algunas tribus ind\u00f3mitas, como las germanas, a quien Julio C\u00e9sar, tras guerrear contra ellas, decidi\u00f3 mantenerlas como b\u00e1rbaras y fuera de los dominios romanos y con un r\u00edo de por medio. El vocablo b\u00e1rbaro obtuvo as\u00ed una acepci\u00f3n adicional, propia de la fuerza, no de la inteligencia, nos dice Mar\u00eda Moliner: descort\u00e9s, irrespetuoso, desconsiderado; pero por igual cruel, feroz, salvaje. No obstante, la multiasimilaci\u00f3n no impidi\u00f3 la ca\u00edda de Roma en 476 dC a manos del germano Odoacro, quien no dej\u00f3 de hacer gala de su barbarie.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el concepto no deja de ser resbaladizo, nos ostentamos como homos sapiens y civilizados, pero somos la especie m\u00e1s mort\u00edfera sobre la tierra en sus 4 mil millones de a\u00f1os (Harari, Sapiens, 2014), y cuando actuamos en calidad de reba\u00f1o desaparecen en nosotros todos los l\u00edmites civilizatorios desarrollados a lo largo de 2.5 millones de a\u00f1os de hom\u00ednidos sobre la tierra, por igual, cuando las guerras se desatan lo primero que pierde el hombre es su humanidad. Las guerras entre y contra el crimen organizado, tan cercanas a nosotros, no nos dejar\u00e1n mentir. Todos llevamos dentro a nuestro salvaje y su barbarismo no conoce religiones, Estados, clases ni civilizaci\u00f3n que valgan.<\/p>\n\n\n\n<p>Regresemos a Cuba aquella ma\u00f1ana \u2014quiz\u00e1s pr\u00f3xima a repetirse en breve\u2014 donde la euforia por lo nuevo se daba la mano con el miedo a lo desconocido, s\u00f3lo una certeza era incuestionable, a partir de ese primero de enero nada ser\u00eda igual y todo ser\u00eda fortuito. Desde entonces en aquel terru\u00f1o gobierna la contingencia. Aquel d\u00eda, unos por entusiasmo y otros por miedo, todos viv\u00edan tiempos in\u00e9ditos y por tanto incognitos. Hubo quien por sobre lo indescifrable del momento sent\u00eda que tocaba el cielo, mejor a\u00fan, que el cielo lo abrazaba como escogido y, finalmente, le hac\u00eda justicia y en su honra y consecuencia gozaba de licencia para no dejar piedra sobre piedra del mundo previo que le fue tan injusto como sufrido. Hubo otros a los que el ma\u00f1ana les dec\u00eda que todo lo que fueron y tuvieron hab\u00eda acabado. Los m\u00e1s, expectantes y pasmados, confiaban y recelaban, como Pereira.<\/p>\n\n\n\n<p>A los b\u00e1rbaros que tomaron Roma, sus monumentos, templos, plazas, edificios, casas, leyes, historia y cultura nada les dec\u00edan ni entraban en sus categor\u00edas de valoraci\u00f3n, al contrario, les recordaban al otro, al que hasta d\u00edas antes era due\u00f1o de ese mundo que los margin\u00f3 desde siempre. Pues bien, lo mismo nos dijo L\u00f3pez aquel 20 de noviembre de 2006, si lo vemos a la distancia, su \u201cal diablo con SUS instituciones\u201d es igual a que no quede piedra sobre piedra. La clave est\u00e1 en el excluyente \u201cSUS\u201d. A diferencia de otros gobiernos, ellos no llegaron con la mente ocupada en resolver problemas, satisfacer necesidades o mejorar las condiciones de vida de los mexicanos, tampoco fue su horizonte el de una pluralidad y las contradicciones propias de una democracia liberal, lo suyo era y es una tarea trascendental, exclusiva y excluyente, apost\u00f3lica, propia de la lucha universal entre el bien y el mal, cuyos tiempos no son de este mundo y el ma\u00f1ana a construir no existe o, al menos, no es su responsabilidad; su misi\u00f3n c\u00f3smica es mantener eternamente a raya al mal, sus profetas, fieles e iglesia, exterminar el pasado y su memoria, salvar al mundo del ayer. Para ellos pasado e injusticia son lo mismo, luego entonces, las leyes, instituciones, valores, principios y personeros del ayer objetivizan lo injusto y la maldad, por ende, deben ser exterminados.<\/p>\n\n\n\n<p>No buscan crear nada nuevo, porf\u00edan en conservar inmune al mundo de todo lo que antes fue, no quieren algo diferente, ni siquiera lo imaginan ni es su cometido definirlo: simplemente no quieren lo que ven, aunque les signifique el suicidio en tanto ser ellos parte de ese mundo. Toda creaci\u00f3n implica destrucci\u00f3n, al crear algo nuevo se destruye, abandona o cambia lo anterior, Nietzsche habla de la filosof\u00eda del martillo, para no entrar a honduras nietzschianas v\u00e1lganos recordar que no hay aurora sin ocaso, ni resurrecci\u00f3n sin sepulcro. Con una salvedad, el creador destruye para crear, el b\u00e1rbaro destruye por destruir, destruye para que nada reto\u00f1e, no quiere cambiar al mundo, busca exterminarlo tal y como es sin importarle lo que pueda resultar. Hace algunos a\u00f1os fuimos invitados por una organizaci\u00f3n de vecinos de una unidad habitacional del INFONAVIT en Tijuana para conocer su caso y oferta de representaci\u00f3n jur\u00eddica, lo que nos plantearon fue meter a la c\u00e1rcel al que hab\u00eda sido delegado de la instituci\u00f3n cuando su unidad se construy\u00f3, hac\u00eda ya de ello muchos a\u00f1os. Las construcciones se sosten\u00edan en pie de milagro, las fisuras en las paredes permit\u00edan ver la casa del vecino, en la sala, alcoba y ba\u00f1o, los pisos mostraban cuarteaduras graves, las instalaciones, los acabados, los materiales, todo era un desastre. Les hicimos ver que, sin menoscabo de sancionar penalmente a quien resultase responsable, lo importante era resolver sus condiciones de vivienda y resarcirles por el da\u00f1o, su respuesta fue que no les importaba seguir viviendo en esas condiciones, lo \u00fanico que quer\u00edan era meter a la c\u00e1rcel al exdelegado, su odio no les permit\u00eda ver m\u00e1s all\u00e1 de castigar al culpable, aun sin resolver el problema de fondo: quer\u00edan cadalso y verdugo, sangre, no resolver a su situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Devastar no es para el b\u00e1rbaro un medio, es El Fin en s\u00ed mismo, su raz\u00f3n de ser, no se le puede exigir nada diferente, porque lo suyo es una tarea trascendental, salv\u00edfica, punitiva; un ajuste de cuentas, un cobro de afrentas infinitas que le impulsan a acabar con el mal existente y resistente, son por tantos cruzados y ap\u00f3stoles, m\u00e1rtires y h\u00e9roes, sacerdotes y guerreros; no les interesa y menos importa qu\u00e9 resulte, lo suyo es volar por los aires todo lo que hay, antes de que pueda proyectarse en el futuro o resurgir, lo suyo no es el surco sino la tierra quemada. No temen al presente, tiemblan ante un futuro que resucite el ayer. Ante la civilizaci\u00f3n que asesinan reafirman su condici\u00f3n de ajeno y de diferente\u2026 de b\u00e1rbaro.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez Obrador nunca busc\u00f3 un nuevo aeropuerto ni combatir su corrupci\u00f3n, igual que los cubanos aquella ma\u00f1ana del 59, quer\u00eda mostrar el talante barb\u00e1rico de su triunfo, el tono, ritmo y<em>leiv motiv<\/em>&nbsp;de la contraobra \u201cal diablo con SUS instituciones\u201d; nunca fue que el aeropuerto fuese a inundarse o que su construcci\u00f3n respondiese a un gran desfalco y corrupci\u00f3n, fue que no era de \u00e9l, de su autor\u00eda, de su mundo; que le era ajeno y de un tiempo diverso que deb\u00eda de morir con la cancelaci\u00f3n de todo pasado que fuera ese plural e indefinido \u201cSUS\u201d: sus ayeres, mundos, valores, dioses, instituciones. Como aquellos vecinos de Tijuana, no quer\u00eda una mejor vivienda, ni resolver su situaci\u00f3n, quer\u00eda ver correr la sangre desde la otredad de \u201cSUS\u201d venas; gozar SU temor, SU consternaci\u00f3n, SU horror. Lo mismo fue con el sistema de salud, de educaci\u00f3n, con el poder judicial, con los libros de texto; todo ten\u00eda que morir, no importaba qu\u00e9, no importa c\u00f3mo, no importaban los costos, no importa el futuro: la muerte del ayer todo lo vale, hasta la inmolaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevemos su barbarismo a la reforma electoral donde el evangelio democr\u00e1tico de Pablo G\u00f3mez reza que toda la historia de la democracia en M\u00e9xico, incluida aquella que desde las catacumbas combatieron a muerte desde el Partido Comunista, antes de optar a rega\u00f1adientes por la ruta civilizada, fue solo para que ellos llegaran al poder, y ya en \u00e9l, toda democracia sale sobrando y pierde raz\u00f3n de ser porque, de otra suerte, alg\u00fan d\u00eda el pueblo bueno y sabio podr\u00eda caer nuevamente en manos de otro loquito y terminar por lanzarlos al mismo basurero al que ellos han enviado a todos SUS enemigos y todos SUS pasados.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos as\u00ed que al barbarismo por ajeno y extra\u00f1o, se suma el de la furia desmandada del febril destructor. En \u201cMi Lucha\u201d Hitler escribe: \u201c\u00a1Para ser libre hay que ser orgulloso, poseer voluntad, obstinaci\u00f3n, odio y siempre odio!\u201d. El b\u00e1rbaro no s\u00f3lo debe ser fiero e indomable, debe odiar aquello que destruye, aunque no lo entienda ni valore.<\/p>\n\n\n\n<p>Su raz\u00f3n de destruirlo todo es que cualquier vestigio, cualquier pulsaci\u00f3n, cualquier aliento que pudiesen resurgir de entre las cenizas como Ave F\u00e9nix har\u00eda renacer el mal y reeditar, una vez m\u00e1s, su perdici\u00f3n y la injusticia. Por eso en la cabeza de Marx Arriaga y falanges a las que pertenece se pintan de guerra la cara: el pasado no ha terminado de morir y resucita queriendo revisar \u00a1los libros de textos! y hacer a un lado a su autor universal. Su mayor temor es que el SUS ajeno pudiera convertirlos en un a ellos en el nuevo SUS y que otros en un ma\u00f1ana difuso puedan mandarlos tambi\u00e9n al diablo, por ello el tiempo tiene que detenerse aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso su existir es destruir, no crear, su perspectiva solo tiene ojos para con el ayer nefando, no con el aterrador e indefinido futuro. Su apostolado es acabar con el pasado hecho mal y con su orden de injusticia. Su cometido no les permite distraer su acci\u00f3n en sue\u00f1os de ma\u00f1ana ni en la suerte de los mexicanos, as\u00ed se mueran 800 mil por pandemia, resurja el sarampi\u00f3n y los ni\u00f1os se mueran como moscas por falta de medicinas, o bien las madres dejen enterradas sus u\u00f1as rasgando las rocas en busca de sus desaparecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si en todo b\u00e1rbaro, pero al menos en el hoy nuestro hay mucho de huida y de miedo a conocerse, no s\u00f3lo no acepta al mundo ni su circunstancia, no acepta al otro ni se acepta a s\u00ed mismo, no se gusta, no est\u00e1 a conforme de s\u00ed, reh\u00fasa a conocerse, prefiere ser otro y siempre en lucha con su villano enemigo. Su definici\u00f3n radica en no ser como el otro. \u201cNo somos iguales\u201d, dicen reduci\u00e9ndose a su relatividad con el que no quieren ser, sin poder definirse por m\u00e9ritos propios, aut\u00e9nticos, exclusivos y definidos, s\u00f3lo pueden ser en el espejo negro de su otredad.<\/p>\n\n\n\n<p>No deja de ser curioso que Uranga hable del activista como alguien que \u201csurge apenado como su m\u00e1s extremo l\u00edmite. Para no ver se remueve, se agita y con ello pretende distraer su mirada\u201d, nuestros tiempos son tiempos de activistas y de movimientos por el movimiento mismo, incesantes hasta el delirio, pero incapaces de verse y de reflexionar. Uranga criticaba a aquellos que sosten\u00edan que lo importante no es conocernos sino transformarnos, \u201cque la tarea reside en alterar nuestro modo de ser y no en iluminarlo mediante la reflexi\u00f3n. Se quiere el cambio a ciegas, el placer en la oscuridad\u201d. A ellos les contestaba: \u201clo que a ciegas cambia no cambia, sino sigue siendo la misma opacidad que precedi\u00f3 al incentivo. Muchos quisieran vernos transformados sin que nuestra conciencia tomar\u00e1 registro alguno de esa metamorfosis. C\u00f3mplices de una m\u00edstica activista y oscura rechazan el an\u00e1lisis y esperan que, una vez operada la mutaci\u00f3n, otros puedan decir que no somos ya los mismos. Apelan a una extra\u00f1a criatura que les absuelva y los declare diferentes (\u201cno somos iguales\u201d), por fin librados de la vieja larva y convertidos en mariposas (&#8230;) Pero la empresa no es componerse para hacer una bella figura, no es aprender un papel que no averg\u00fcence ante extra\u00f1os, sino asumir sin pena lo que somos\u201d. Se\u00f1ala que \u201casistimos a una pugna mal planteada entre el valor de aceptarse y el af\u00e1n de huir\u201d, porque \u201cno se trata de que nos avergoncemos, sino que nos reconozcamos en la miseria y nos identifiquemos con ella para construir sobre ella\u201d (Uranga Emilio, \u201cLa exquisita dolencia\u201d, Bonilla Artigas Editores, 2021). Pero por sobre negarse iguales e identificarse diferentes a lo que tanto odian, ya vimos que nada quieren construir. Nada pueden crear.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el 2006 su Odoacro orden\u00f3: \u201cal diablo con sus instituciones\u201d y lo consecuente es imponer el infierno y la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>La suya, finalmente, es una barbarie m\u00edstica, dogm\u00e1tica, sagrada, trascendente, justiciera; no es que sean ajenos, crueles, fieros e implacables, es que tienen que serlo dada la conflictividad y magnitud de su apostolado, pero m\u00e1s que nada por su miedo: el lenguaraz de Noro\u00f1a lo ha confesado: \u201csi regresan nos encarcelan y har\u00edan pedazos\u201d, tal es el \u00fanico futuro que alcanza a poblar su pensamiento y pesadillas, \u00a1por algo ser\u00e1! Cualquier resquicio de humanidad y conmiseraci\u00f3n en ellos podr\u00eda ser su eterna perdici\u00f3n, preferible destruir el mundo a que \u00e9l los destruya antes.<\/p>\n\n\n\n<p>#LFMOpinion<br>#Parreshia<br>#Barbarie<br>#Morena<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por&nbsp;Luis Farias Mackey Manuel Pereira rescata para la memoria en su novela \u201cInsolaci\u00f3n\u201d, la primera<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14506,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-14505","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboracion"],"jetpack_publicize_connections":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001.jpg","featured_image_urls":{"full":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001.jpg",1200,675,false],"thumbnail":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-300x169.jpg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-768x432.jpg",640,360,true],"large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-1024x576.jpg",640,360,true],"1536x1536":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001.jpg",1200,675,false],"2048x2048":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001.jpg",1200,675,false],"chromenews-featured":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-1024x576.jpg",1024,576,true],"chromenews-large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-825x575.jpg",825,575,true],"chromenews-medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/WEB.00_00_00_28.Imagen-fija001-590x410.jpg",590,410,true]},"author_info":{"display_name":"Redacci\u00f3n","author_link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/author\/jjsama13gmail-com\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/category\/colaboracion\/\" rel=\"category tag\">OPINION<\/a>","tag_info":"OPINION","comment_count":"0","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14505"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14507,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14505\/revisions\/14507"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}