{"id":2982,"date":"2022-09-23T12:32:01","date_gmt":"2022-09-23T12:32:01","guid":{"rendered":"http:\/\/samanoticiasdurango.com\/?p=2982"},"modified":"2022-09-23T12:32:05","modified_gmt":"2022-09-23T12:32:05","slug":"normalidad-nacional-por-luis-farias-mackey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/2022\/09\/23\/normalidad-nacional-por-luis-farias-mackey\/","title":{"rendered":"Normalidad nacional Por\u00a0Luis Farias Mackey"},"content":{"rendered":"\n<p>Solemos confundir cotidianeidad con normalidad; lo diario, lo correspondiente a todos los d\u00edas, el relato de lo que se sucede d\u00eda con d\u00eda, con lo que se halla en su estado natural, lo que sirve de norma o regla.<br><br>D\u00e9jenme ponerlo de esta manera: lo que hace al \u00f3rgano es la funci\u00f3n, pero si por descuido, abulia o vicio pervertimos la funci\u00f3n del \u00f3rgano, \u00e9ste se atrofia y termina por ya no cumplir debidamente su funci\u00f3n o, incluso, hacer su contraria.<br><br>Que las cosas se sucedan cotidianamente no quiere decir que sean normales; pueden ser consuetudinarias y anormales hasta la locura. Para un adicto su cotidianeidad es drogarse hasta morir, sin que por ello le sea sano, ben\u00e9fico y normal a \u00e9l y a su entorno cercano. Un loquito puede comportarse delirantemente todos los d\u00edas, pero ello no lo hace normal para con los otros, la sociedad y aquello que entendemos por salud.<br><br>Las guerras se suceden con asiduidad hist\u00f3rica, sin que por ello sean el estado natural del hombre. Lo primero que muere en las guerras es la humanidad en el comportamiento de los hombres y mujeres. Primo Verdad lo analiza y narra magistralmente en sus obras: con la guerra se pierde la convivencia, la solidaridad, la comunidad, la confianza, la conmiseraci\u00f3n; el otro deja de ser pr\u00f3jimo y pr\u00f3ximo para ser enemigo; ya no se convive, se sobrevive; no hay superaci\u00f3n sino subsistencia; no hay colaboraci\u00f3n y ayuda, sino abstenci\u00f3n y perjuicio; no media confianza, sino recelo y suspicacia. Los lazos comunitarios, la civilidad, la dignidad, la autoestima, la salud, bueno, hasta la forma de ver la vida se pierde. La sociedad toda entra en un estado de atrofia, enfermedad y decrepitud.<br><br>Pues bien, M\u00e9xico vive en una cotidianeidad anormal que no alcanzamos a ver por sernos tan cercana y presente.<br><br>Hace algunos a\u00f1os Silva Herzog M\u00e1rquez escribi\u00f3 un gran texto sobre el derecho al pasmo, sosten\u00eda que ante el tr\u00e1fago desbocado de aconteceres hemos perdido nuestra capacidad de asombro y de espanto, la suspensi\u00f3n \u201cnormal\u201d de la raz\u00f3n y el discurso para dar tiempo a la reflexi\u00f3n, es decir a la toma de conciencia. En otras palabras, de saber que se sabemos y qu\u00e9 se sabemos.<br><br>Hoy vemos como normal la anormalidad m\u00e1s aberrante sin reparar, siquiera, en su paso, ya no en su monstruosidad: la pluralidad propia del g\u00e9nero humano \u2014para engendrar se requiere la uni\u00f3n de los opuestos\u2014 se sataniza y persigue como traici\u00f3n a la patria; el libre pensamiento, expresi\u00f3n y organizaci\u00f3n social como atentado a la \u00fanica transformaci\u00f3n posible; la polarizaci\u00f3n como justificaci\u00f3n gubernamental. La libertad como peligro al \u00fanico designio permitido.<br><br>Crec\u00ed en un M\u00e9xico de partido hegem\u00f3nico donde a los congresistas se les llamaba \u201clevantadedos\u201d, pero jam\u00e1s vimos a una mayor\u00eda parlamentaria ostentar su ser y hacer en el hecho de \u201cestar con\u201d, reduciendo su mandato y desempe\u00f1o pol\u00edtico a un estado de postraci\u00f3n, abyecci\u00f3n e indignidad. Jam\u00e1s presidente alguno, en el cenit de su locura, se atrevi\u00f3 a ordenar p\u00fablicamente no cambiar a sus iniciativas ni una coma, a criticar y exhibir a sus opositores por ejercer la representaci\u00f3n pol\u00edtica otorgada \u2014como la suya\u2014 en las urnas.<br><br>Jam\u00e1s vimos utilizar la procuraci\u00f3n de justicia y el cargo de gobernante para doblar, violentando hasta la ley de la gravedad, al dirigente de un partido (Sansores y Sales contra Alito), al que una vez rendido se le exime de toda responsabilidad y hasta se le encomia su ignominia.<br><br>Jam\u00e1s vimos la afrentosa presi\u00f3n, chantaje, amenazas, compra y perversi\u00f3n del Ejecutivo contra diputados, senadores y partidos pol\u00edticos que, independientemente de sus dirigencias, son organizaciones ciudadana de participaci\u00f3n pol\u00edtica en ejercicio de derechos y libertades pol\u00edticos.<br><br>Y todo ello en un mascarada m\u00e1s para distraer la atenci\u00f3n ciudadana del rotundo fracaso de la no estrategia de seguridad p\u00fablica \u2014y, tal vez, nacional\u2014, con el garlito de la militarizaci\u00f3n de una Guardia Nacional, militarizada desde su origen, con excepci\u00f3n formal hecha en la Constituci\u00f3n que en Palacio se usa como papel higi\u00e9nico<br><br>Los ejemplos se suceden cotidianamente hasta dar la apariencia de normalidad, pero nada de normal hay en ellos.<br><br>Ahora bien, en todo enga\u00f1o hay dos partes: quien enga\u00f1a y quien se deja enga\u00f1ar.<br><br>Y se puede enga\u00f1ar a alguien una vez o varias, pero no todo el tiempo\u2026 salvo que se deje y de ello se haga adicci\u00f3n.<br><br>Lo anormal de nuestra cotidianeidad es afrentoso y ostensible, pero no la alcanzamos a ver por cotidiana. La asumimos como normal y seguimos nuestra distra\u00edda vida con el garlito matutino nuestro de todos los d\u00edas.<br><br>Hoy lo normal es lo que acontece, sin par\u00e1metro ni evaluaci\u00f3n posible de su naturaleza, norma ni regla.<br><br>#LFMOpinion<br>#Parreshia<br>#Normalidad<br>#Cotidianeidad<br>#Humanidad<br>#Locura<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Solemos confundir cotidianeidad con normalidad; lo diario, lo correspondiente a todos los d\u00edas, el relato<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2983,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2982","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archivo"],"jetpack_publicize_connections":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg","featured_image_urls":{"full":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg",780,500,false],"thumbnail":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925-300x192.jpg",300,192,true],"medium_large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925-768x492.jpg",640,410,true],"large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg",640,410,false],"1536x1536":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg",780,500,false],"2048x2048":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg",780,500,false],"chromenews-featured":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg",780,500,false],"chromenews-large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925.jpg",780,500,false],"chromenews-medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/nota-5498664925-590x410.jpg",590,410,true]},"author_info":{"display_name":"Redacci\u00f3n","author_link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/author\/jjsama13gmail-com\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/category\/archivo\/\" rel=\"category tag\">DURANGO<\/a>","tag_info":"DURANGO","comment_count":"0","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2982"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2984,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2982\/revisions\/2984"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2983"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}