{"id":4041,"date":"2023-01-09T14:16:38","date_gmt":"2023-01-09T14:16:38","guid":{"rendered":"http:\/\/samanoticiasdurango.com\/?p=4041"},"modified":"2023-01-09T14:19:16","modified_gmt":"2023-01-09T14:19:16","slug":"colaboracion-jugamos-por-luis-farias-mackey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/2023\/01\/09\/colaboracion-jugamos-por-luis-farias-mackey\/","title":{"rendered":"#Colaboraci\u00f3n || \u00bfJugamos? Por Luis Far\u00edas Mackey"},"content":{"rendered":"\n<p>Un muy querido amigo me hizo ver que el delirante no conoce el miedo: \u201cno experimenta ni miedo, ni culpa ni afecto profundo ante nada ni por nadie, pues por definici\u00f3n no desarrolla v\u00ednculos duraderos con nadie ni con nada. Su energ\u00eda, su libido en el sentido originario, est\u00e1 centrado y estructurado en y en torno de su delirio, y ese le hace imposible cualquier emoci\u00f3n que pudiese frenar o inhibir impulso alguno. El delirante es obsesivo, compulsivo e irrefrenable, y justo por eso peligroso para el mismo y para su entorno. No se mide, por el contrario, cuando enfrenta alguna resistencia, lejos de retroceder o rectificar se crece, se encrespa, lo que los comentaristas llaman \u201cdobla la apuesta\u201d. Respecto a su entorno, es justo este rasgo atrevido, desusado, aventurado, ind\u00f3mito lo que ejerce una fuerza inmovilizadora en los otros a quienes, o bien seduce y lo siguen hipnotizados, pues envidian o admiran su atrevimiento, o intimida, pues se allanan, ceden o conceden por temor a lo que creen sea capaz de atreverse\u201d. Ello en atenci\u00f3n a mi texto \u201cLos pobres, el nuevo tigre\u201d, donde asevero que a L\u00f3pez Obrador le mueve el miedo de ver perdido su legado. No puedo m\u00e1s que aceptar mi error y pedir disculpas a mis lectores, en su delirio, o es adorado y eso le confirma no ser igual a nadie, o es odiado, lo que tambi\u00e9n le confirma su condici\u00f3n \u00fanica y excepcional en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero mi amigo me abre otra veta que hoy comparto con ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como a L\u00f3pez le es imposible la emoci\u00f3n del miedo, le es inadmisible, por igual, cualquier emoci\u00f3n l\u00fadica. \u00c9l no goza el juego ni la apuesta: casino, ruleta, jugadores y apuestas no est\u00e1n ah\u00ed ni para jugar, sino como partes de un mundo que gira en torno suyo. Si gana, confirma su delirio: es \u00e9l el gozne del universo. Si pierde, cuantim\u00e1s lo reconfirma, por eso el universo se opone a que lo sea.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ello es as\u00ed, la mayor\u00eda de nuestros sedicentes pol\u00edticos, partidos y ciudadan\u00eda lo siguen en su delirio jugando su juego pol\u00edtico. Se obstinan en jugarlo con sus reglas y conocidas trampas. Las mismas viejas trampas de un sistema hegem\u00f3nico que ya en sus estertores han sido llevadas a un extremo delirante. Juego que se empe\u00f1an en jugar en condici\u00f3n de t\u00edteres de reparto, sin posibilidades de ganar y condenados a reafirmarlo en su locura.<\/p>\n\n\n\n<p>Se equivocan: cual adictos a la apuesta, juegan a apostar sin salida posible, en vez de recuperar el juego por el juego mismo. Aceptan sufrir el juego, no lo gozan. Y en esto, todos hemos perdido nuestra capacidad de bailar y brillar, de re\u00edr y gozar. Jugar ya no es una expresi\u00f3n de vida y superaci\u00f3n, sino sufrimiento sin soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que desaprender para ver de nuevo al azar como un infinito de posibilidades y no como una condena eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de apostar a la apuesta, apost\u00e9mosle a jugar. No compremos la apuesta de un&nbsp;<em>dealer<\/em>&nbsp;tramposo en un casino de rufianes (utilizo las palabras de L\u00f3pez, dichas mientras ante la debacle y frente a nuestros ojos dedica tardes enteras a jugar, quitado de la pena y de la realidad, b\u00e9isbol); cambi\u00e9mosle el juego y corramos su apuesta no por ella, sino por el juego mismo. Recuperemos la libertad l\u00fadica de jugar. No juguemos su delirio, hagamos nuestro propio juego, uno que no se refiera a \u00e9l, que sea sin \u00e9l: un juego verdaderamente p\u00fablico y ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<p>Se nos ha olvidado que el lanzamiento de los dados es la afirmaci\u00f3n de lo m\u00faltiple. Para L\u00f3pez el poder es la abolici\u00f3n de lo plural, y no \u2014como lo es\u2014 su \u00fanico producto: su juego es suyo, exclusivo y excluyente, uno y \u00fanico; siempre el mismo y &#8220;\u00e9l&#8221; mismo. Recuperemos el jugar el juego, jugar a jugar, abrazar el azar, hundirnos en lo desconocido de sus posibilidades, adentr\u00e9monos en su ocaso en busca de una aurora in\u00e9dita, juguemos a jugar un nuevo y diferente comienzo, a la posibilidad de hacer todo distinto y diferenciado, afirm\u00e9monos en el mundo jugando, no nos difuminemos en \u00e9l en la pasividad o, peor a\u00fan en un delirio. Recuperemos el juego de la democracia, no rep\u00edtanos sus conocidos vicios y taras. Hay en la democracia un infinito de grandes n\u00fameros y de libertad que ninguna ciencia conductista, algor\u00edtmica o populista clientelar, ni ning\u00fan delirio pueda encerrar una vez liberado.<\/p>\n\n\n\n<p>La sabidur\u00eda de la democracia es poner en juego peri\u00f3dicamente las fuerzas tel\u00faricas de la libertad humana. La perversi\u00f3n de la democracia es manipular, descarrilar, uniformar o encadenar esas fuerzas o, como en nuestro caso, alienarlas en el laberinto de un delirio exacerbado. De eso se trata hoy tambi\u00e9n el juego, no s\u00f3lo de jugar lo plural, sino de jugarnos que lo plural \u2014lo pol\u00edtico\u2014 sea a\u00fan posible. Atrev\u00e1monos a ser libres, a hacer acci\u00f3n la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos en el devenir, pero no arrastrados en su corriente, o movidos en reba\u00f1o, sino siendo y apareciendo en \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo? Haci\u00e9ndonos ver y o\u00edr, distingui\u00e9ndonos y diferenci\u00e1ndonos en nuestra pluralidad: discursando y actuando. Comenzando a cada instante un juego nuevo y diferente: una nueva visi\u00f3n de mundo y de pa\u00eds. El delirio es repetitivo, baste ver cualquier ma\u00f1anera; la verdadera pol\u00edtica es siempre un nuevo comienzo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan hay caos suficiente en vosotros, dec\u00eda Nietzsche, para hacer surgir una estrella danzarina. A\u00fan hay democracia en nosotros, digo yo. \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer con y de ella antes de que nos la quiten totalmente?<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez controla parte del juego, pero no su infinita imprevisibilidad. De all\u00ed su desesperaci\u00f3n por hacerse de la organizaci\u00f3n, \u00e1rbitros y jueces de las elecciones. Y, s\u00ed, quiz\u00e1s pueda hacerlo, lo que nunca podr\u00e1 ser\u00e1 controlar la libertad de pensar, discursar y actuar inmanente y soberana en cada uno de nosotros. Juguemos nuestro juego, no el de \u00e9l. Disfrutemos la democracia, no la padezcamos. Es el juego mismo lo que est\u00e1 en juego, no el premio. \u00bfPara qu\u00e9 queremos premio a costa de dejar de jugar? \u00bfDe qu\u00e9 sirve un premio sin juego, si jugar es lo que nos diferencia del resto de los seres vivos? Dec\u00eda Kant que quien no se conmueva ante la vida no tiene derecho a vivirla. Y un delirante, hoy ya lo s\u00e9, es incapaz de emocionarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p>Al menos frente a \u00e9l tenemos todav\u00eda una ventaja: a\u00fan tenemos capacidad de gozar el juego. \u00a1Goc\u00e9moslo!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfJugamos?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un muy querido amigo me hizo ver que el delirante no conoce el miedo: \u201cno<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4042,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-4041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboracion"],"jetpack_publicize_connections":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010.jpg","featured_image_urls":{"full":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010.jpg",1600,900,false],"thumbnail":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-300x169.jpg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-768x432.jpg",640,360,true],"large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-1024x576.jpg",640,360,true],"1536x1536":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-1536x864.jpg",1536,864,true],"2048x2048":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010.jpg",1600,900,false],"chromenews-featured":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-1024x576.jpg",1024,576,true],"chromenews-large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-825x575.jpg",825,575,true],"chromenews-medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/AGUA.00_00_02_03.Imagen-fija010-590x410.jpg",590,410,true]},"author_info":{"display_name":"Redacci\u00f3n","author_link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/author\/jjsama13gmail-com\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/category\/colaboracion\/\" rel=\"category tag\">OPINION<\/a>","tag_info":"OPINION","comment_count":"0","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4041"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4043,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4041\/revisions\/4043"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}