{"id":5794,"date":"2023-06-21T14:31:28","date_gmt":"2023-06-21T14:31:28","guid":{"rendered":"http:\/\/samanoticiasdurango.com\/?p=5794"},"modified":"2023-06-21T14:40:43","modified_gmt":"2023-06-21T14:40:43","slug":"la-caverna-digital-por-luis-farias-mackey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/2023\/06\/21\/la-caverna-digital-por-luis-farias-mackey\/","title":{"rendered":"La caverna digital. Por Luis Far\u00edas Mackey"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Aquella noche platicando con Antonino Sierra sobre un reciente acontecimiento, este joven y gran pintor queretano me pregunt\u00f3 por detalles. Mi respuesta brot\u00f3 efervescente, imparable, con vida propia, autoafirmativa: \u201cel data\u00edsmo, dije, venci\u00f3 a la pol\u00edtica\u201d.<br><br>El problema fue cuando trate de explicarle lo que instantes antes hab\u00eda pronunciado: un saber que sabido y comprendido en m\u00ed, era todav\u00eda m\u00e1s intuitivo que razonado y verbalizado.<br><br>Aquella noche, naci\u00f3&nbsp;<\/em><strong>La caverna digital: Muerte del pensamiento<\/strong>,&nbsp;<em>ensayo publicado en amazon.com, del que aqu\u00ed doy un adelanto.<br><br>PS. \u00a1Gracias, Antonino!<\/em><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La caverna digital<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Muerte del pensamiento<br>Luis Far\u00edas Mackey<br>Un extracto<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En el mito de la caverna de Plat\u00f3n, los hombres observan el juego de sombras proyectarse sobre las oscuras paredes, \u201cencadenados por las piernas y el cuello, de modo que tienen que permanecer en el mismo lugar y mirar \u00fanicamente hacia delante, incapaces como est\u00e1n de mover en torno la cabeza, a causa de las cadenas que los sujetan\u201d. Ya no se diga hablar e intercambiar opiniones entre s\u00ed. Confluyen en el mismo lugar y tiempo, pero no accionan, discursan o comparten: no interact\u00faan; juntos, pero aislados e incomunicados. Hoy el mundo digital es la nueva caverna donde, a trav\u00e9s de sus plataformas, s\u00f3lo podemos mirar sus pantallas, incapaces de retirar la vista de ellas a causa de las cadenas invisibles y adictivas que nos sujetan. Y s\u00f3lo \u201chablamos\u201d con y a trav\u00e9s de \u00e9stas: no hay aqu\u00ed ninguna pluralidad, libertad, discurso, deliberaci\u00f3n, identidad; ning\u00fan nosotros, ninguna acci\u00f3n, ning\u00fan comienzo. S\u00f3lo se discursa y act\u00faa en concierto y con acuerdo de los otros. La caverna digital es el mundo ideal de Rousseau, abuelo de los data\u00edstas: \u201cEl hecho de que los ciudadanos no se comuniquen entre s\u00ed, de que no se produzca ning\u00fan discurso, es la condici\u00f3n de la posibilidad de determinar la voluntad general. Toda comunicaci\u00f3n deforma la imagen de la voluntad general\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el v\u00e9rtigo y la \u201cemocionalidad\u201d de la era digital, no somos capaces de calibrar el grosor y la densidad de los cambios que operan en el pensamiento, el discurso y la acci\u00f3n humanos. Esta \u201cbarbarie de los datos\u201d de que habla Adorno es mejor conocida como data\u00edsmo. Hoy tenemos \u201cla capacidad de acumular enormes cantidades de dato, nos dice Brooks, esta capacidad lleva consigo un cierto presupuesto cultural \u2014que todo lo mesurable debe ser medido; que los datos son lentes transparentes y fiables que nos permiten filtrar todo emocionalismo y toda ideolog\u00eda\u2014; que los datos nos ayudar\u00e1n a hacer cosas significativas como&nbsp;<em>predecir el futuro<\/em>. [\u2026] La revoluci\u00f3n de los datos nos est\u00e1 proporcionando caminos formidables para comprender el presente y el pasado\u201d. Chris Anderson lo expresa de manera a\u00fan m\u00e1s aterradora: \u201cAdi\u00f3s a toda teor\u00eda del comportamiento humano, desde la ling\u00fc\u00edstica hasta la sociolog\u00eda. Olvida la taxonom\u00eda, la ontolog\u00eda, la psicolog\u00eda. \u00bfQui\u00e9n sabe por qu\u00e9 la gente hace lo que hace? La cuesti\u00f3n es que lo hace y que podemos seguirlo y medirlo con una fidelidad sin precedentes. Con suficientes datos, los n\u00fameros hablan por s\u00ed solos\u201d. El data\u00edsmo, pues, no busca una explicaci\u00f3n ideol\u00f3gica o, al menos, racional del mundo, sino una \u201coperaci\u00f3n algor\u00edtmica\u201d, que permita \u201ccalcular todo lo que es y ser\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Data\u00edsmo y&nbsp;<em>Big Data<\/em>&nbsp;se dan la mano, pero ninguno nos cuenta nada, porque lo suyo es contarnos a nosotros en cuanto n\u00famero y en tanto dato; ante ellos somos simplemente datos adicionables:&nbsp;<em>algo, no alguien<\/em>. El data\u00edsmo y el Big Data no pretenden explicar nada; para ellos no hay&nbsp;<em>por qu\u00e9<\/em>&nbsp;ni&nbsp;<em>para qu\u00e9<\/em>. Los datos se cuentan y comparan; su acumulaci\u00f3n no responde ninguna pregunta: numerar no es narrar, adicionar no busca ni otorga sentido alguno. Para Byung\u2014Chul Han (BCH), \u201cla cuantificaci\u00f3n de lo real en la b\u00fasqueda de datos expulsa al esp\u00edritu del conocimiento\u201d. No olvidemos que para Hegel \u201cla correlaci\u00f3n (de datos) representa el nivel m\u00e1s primitivo del conocimiento\u201d. La correlaci\u00f3n nos dice c\u00f3mo se comporta algo, pero no por qu\u00e9 lo hace, menos para qu\u00e9. Es el concepto el que genera conocimiento, no el dato. \u201cEl concepto es lo que habita en las cosas, lo que hace que las cosas sean lo que son, y concebir un objeto significa devenir consciente de su concepto\u201d (Hegel).<\/p>\n\n\n\n<p>Para los data\u00edstas ya no es necesaria acci\u00f3n comunicativa alguna, ni discurso, todo ello es sustituido por el dato: \u201cLos data\u00edstas incluso afirmar\u00edan que la inteligencia artificial escucha mejor que los humanos\u201d, nos dice Han. Contrario a lo que muestra Habermas, que la racionalidad comunicativa es a un tiempo \u201ccapacidad de razonar y disposici\u00f3n de aprender\u201d, toda vez que en ella \u201cel concepto de razonamiento se entrelaza con el de aprendizaje\u201d, encontramos que en el data\u00edsmo la inteligencia racional no discurre, no razona y no aprende, s\u00f3lo computa. \u201cLos algoritmos substituyen a los argumentos. Los argumentos pueden&nbsp;<em>mejorarse<\/em>&nbsp;en el proceso discursivo. Los algoritmos, en cambio, se&nbsp;<em>optimizan<\/em>&nbsp;continuamente en el proceso maquinal\u201d (BCH). Frente a la acci\u00f3n comunicativa alegan a su favor la velocidad y la eficiencia para procesar la informaci\u00f3n, donde la proliferaci\u00f3n inform\u00e1tica desborda y anula el marco discursivo humano, primando sobre el entendimiento la multiplicaci\u00f3n de datos que, procesados, hagan innecesarios pensamiento y pol\u00edtica. Aunque, advierta Han, que la fugacidad no desarrolla energ\u00edas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso queda inoperante y con \u00e9l el pensamiento. Ya no hace falta un poder externo que arrebate \u201ca los hombres la libertad de comunicar&nbsp;<em>p\u00fablicamente<\/em>&nbsp;sus pensamientos (y les quite) tambi\u00e9n la libertad de pensamiento\u201d como dec\u00eda Kant, basta con nulificar el discurso y la deliberaci\u00f3n humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes practican el data\u00edsmo, la racionalidad comunicativa, que parte de la libertad, autonom\u00eda e imprevisibilidad del hombre, opera en contra el conductismo digital, que busca calcular y predecir para inducir y controlar con precisi\u00f3n al&nbsp;<em>individuo aislado en colectivo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribir, dice Handke, es una expedici\u00f3n solitaria, que irrumpe en lo desconocido, en lo no transitado, en el mismo plano que el pensamiento. Frente a ello, el escribir colectivo a trav\u00e9s de una plataforma es s\u00f3lo una acci\u00f3n aditiva, incapaz de \u201cengendrar lo completamente otro, lo singular\u201d: unir datos no genera por s\u00ed mismo pensamiento ni comienzo. De este ejercicio, Arendt dir\u00eda que \u201ctodos est\u00e1n encerrados en la subjetividad de su propia experiencia singular que no deja de ser singular si la misma experiencia se multiplica innumerables veces. El fin del mundo llega cuando se ve a partir de un solo aspecto y se le permite presentarse desde una \u00fanica perspectiva\u201d. Y recordemos a Han cuando advierte: \u201cel&nbsp;<em>homo digitalis<\/em>&nbsp;no act\u00faa, teclea\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los data\u00edstas \u201ces hora de que abandonemos la ficci\u00f3n del individuo como unidad b\u00e1sica de la racionalidad y reconozcamos que nuestra racionalidad est\u00e1 determinada en gran medida por la estructura social que nos rodea\u201d (Pentland), por las leyes de la f\u00edsica social, de ser eso racionalidad alguna. Para los conductistas no somos diferentes a las hormigas, \u201ces decir, podemos observar a los humanos igual que observamos a los monos o a las abejas, y podemos derivar reglas referidas al comportamiento, las respuestas y el aprendizaje\u201d, sostiene Byung-Chul Han.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u201cdata\u00edstas imaginan una sociedad que puede&nbsp;<em>prescindir por completo de la pol\u00edtica<\/em>\u201d, as\u00ed la democracia pasar\u00eda a una&nbsp;<em>infocracia digital<\/em>, \u201clos pol\u00edticos ser\u00e1n entonces sustituidos por expertos e inform\u00e1ticos que administrar\u00e1n la sociedad m\u00e1s all\u00e1 de los principios ideol\u00f3gicos e independientemente de los intereses del poder. La pol\u00edtica ser\u00e1 sustituida por la gesti\u00f3n de sistemas basada en datos. Las decisiones socialmente relevantes se tomar\u00e1n utilizando el&nbsp;<em>Big Data<\/em>&nbsp;y la inteligencia artificial\u201d (BCH). Ya no se elegir\u00e1n gobernantes: una plataforma digital los determinar\u00e1 de entre otros datos. Esto, por m\u00e1s aberrante que parezca, es el paradigma de muchos travestidos en \u201cpol\u00edticos\u201d y consultores electorales hoy en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>En contra de ello se expresa Arendt cuando sostiene que \u201clo santo de la espontaneidad humana\u201d reside en su capacidad de comenzar siempre algo nuevo, \u201cla erradicaci\u00f3n total del hombre en cuanto hombre es la liquidaci\u00f3n de su espontaneidad\u201d, sue\u00f1o de todo tipo de tirano. La democracia tiene muchas deficiencias, m\u00e1s a\u00fan la partidocracia que hemos construido en su lugar, pero a pesar de ellas siempre ser\u00e1 mejor y, adem\u00e1s, nuestra, en tanto de ciudadanos y no la&nbsp;<em>datocracia<\/em>&nbsp;que algunos sue\u00f1an con imponer en su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, sin embargo, atestiguamos el absurdo de concitar personas a un espacio y tiempo, no para deliberar en p\u00fablico e interactuar entre ellas sobre todo aquello que les es com\u00fan e ingente, sino para que aprendan a \u00a1utilizar una plataforma digital!, para a trav\u00e9s de ella, finalmente, comunicarse y formar un \u00a1colectivo de datos!, negando as\u00ed lo que hace humano al hombre y le dota de significado en tanto seres libres, pensantes, parlantes y plurales.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de estos colectivos data\u00edstas es que para ellos el pensamiento hecho discurso es un elefante en la cama, algo que odian y tienen que exterminar; y el espacio f\u00edsico p\u00fablico de deliberaci\u00f3n ciudadana, un riesgo a su arquitectura ac\u00e9ntrica digital. El discurso, frente a los datos, tiene significado, significante, creaci\u00f3n, belleza y, sobre todo, libertad. De all\u00ed su temor. Adem\u00e1s, abrir tiempos ciudadanos es romper el aislamiento digital y, con ello, la fragmentaci\u00f3n, dispersi\u00f3n, descontextualizaci\u00f3n, desconexi\u00f3n y celeridad de los datos y de la informaci\u00f3n, tan necesarios para el control&nbsp;<em>psicopol\u00edtico<\/em>&nbsp;del que nos habla Han. La \u201cescucha\u201d exige presencia, tiempo y respeto, pero, antes que nada, la acci\u00f3n pol\u00edtica de escuchar. S\u00ed, hay mucha m\u00e1s acci\u00f3n en escuchar que pasividad. El o\u00edr es pasivo ante el sonido que nos invade y que no podemos evitar. Escuchar es la voluntad hecha acci\u00f3n de prestar atenci\u00f3n a lo que se oye, es antes que nada una disciplina y un reconocimiento al otro. El que sabe escuchar, escucha hasta en los silencios del otro. Pero, para escuchar, hay que empezar por saber guardar silencio y abrirse a lo ajeno. Nuestra pol\u00edtica no es sorda, s\u00f3lo no sabe escuchar; las m\u00e1s de las veces, ni a s\u00ed misma se escucha. La incontinencia discursiva de nuestros pol\u00edticos es una huida hacia delante, m\u00e1scara, escudo y miedo a escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra pol\u00edtica es hoy confluencia, no interacci\u00f3n. Confluyen los caminos y los r\u00edos, los espectadores en un partido de futbol, los acarreados a un mitin, los convocados a un \u201cencuentro\u201d o los aliados en una coalici\u00f3n electoral. Concurrir es una categor\u00eda f\u00edsica de compartir un mismo espacio y tiempo, pero la concurrencia no crea nada m\u00e1s all\u00e1 que reba\u00f1os. Hoy nuestros partidos compiten por concurrir moment\u00e1neamente, no por crear nada nuevo, diferente y duradero. Por eso encuentro o concurrencia no hace necesariamente pol\u00edtica ni \u201cnosotros\u201d. Hoy se encuentra ciudadanos pero no discursan, ni deliberan, ni construyen juntos una acci\u00f3n que d\u00e9 inicio a algo totalmente nuevo. En la compartici\u00f3n de datos no aparece el actor ni se hace o\u00edr ni ver, no irrumpe lo desconocido, lo no allanado, lo jam\u00e1s pensado; no hay presencia, discurso ni representaci\u00f3n de lo otro, de lo diferente. No hay acontecimiento, no hay espacio ni tiempo compartidos y comunes, pero tampoco se genera pensamiento y, sin \u00e9l, es imposible la acci\u00f3n verdaderamente pol\u00edtica. Con el mayor de los respetos, el data\u00edsmo no es m\u00e1s que \u201c<em>onanismo pol\u00edtico<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en M\u00e9xico, adem\u00e1s, prevalece una gran confusi\u00f3n entre proyecto pol\u00edtico, programa de gobierno y visi\u00f3n de pa\u00eds. Un proyecto pol\u00edtico es como las alianzas electorales que hoy arrastran sus verg\u00fcenzas y median\u00edas hacia la impotencia, o como las multiples pulsaciones de la sociedad civil por hallar cauce y destino pol\u00edtico a su enojo y frustraci\u00f3n, o la pl\u00e9yade de candidatos en busca de partido, despu\u00e9s de haber transitado pr\u00e1cticamente por todos ellos. Un programa de gobierno es una ruta para quien aspira a ser gobierno: partidos, candidatos y estrategas de ocasi\u00f3n. Pero una visi\u00f3n de naci\u00f3n es mucho m\u00e1s que un prop\u00f3sito electorero o un cat\u00e1logo de planes, actividades y actos administrativos con m\u00e9tricas, presupuestos y calendarios. Visionar una naci\u00f3n es la oportunidad de retirarse del mundanal ruido y abstraerse de su tr\u00e1fago demencial para idear en un amplio horizonte una nueva perspectiva de naci\u00f3n, para dar comienzo a algo totalmente nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una nueva visi\u00f3n de naci\u00f3n, por tanto, no puede ser un listado de recetas y buenos prop\u00f3sitos para la administraci\u00f3n p\u00fablica, sino la refundaci\u00f3n de la comunidad pol\u00edtica, de su organizaci\u00f3n, de sus paradigmas, de sus conductas y formas de ver, de entender, de hacer. Una nueva dignidad del hombre, de la vida y de la pol\u00edtica en M\u00e9xico. Una nueva categor\u00eda de pensamiento del ciudadano, de la pol\u00edtica, de la Naci\u00f3n, de la libertad, de la identidad y de la pertenencia. Un nuevo lenguaje en esta Babel de ruidos. Un nuevo sentido a nuestra convivencia, discurso y acci\u00f3n pol\u00edticos. Nietzsche dir\u00eda, una transvaloraci\u00f3n de todos los valores.<\/p>\n\n\n\n<p>La confusi\u00f3n entre proyecto pol\u00edtico, programa de gobierno y visi\u00f3n de pa\u00eds, es tambi\u00e9n una confusi\u00f3n de identidades y de papeles, as\u00ed, hoy los partidos niegan su car\u00e1cter de organizaciones pol\u00edtico electorales, propias para integrar gobiernos, para travestirse en pactos con la ciudadan\u00eda y abrazar agendas sociales; por su parte, la sociedad civil confunde sus causas con cometidos pol\u00edticos y pretende gobernar apropi\u00e1ndose de los partidos, pero no logra la f\u00f3rmula para convertir su energ\u00eda social en acci\u00f3n pol\u00edtica efectiva. Finalmente hay otras quimeras que quieren ser todo a la vez: sociedad civil, ciudadan\u00eda, partidos, apartidismo y gobierno, y terminan por diluirse en la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se vale so\u00f1ar porque la otra opci\u00f3n son las pesadillas. Si no se quiere aspirar a un nuevo sistema, al menos so\u00f1ar un nuevo instrumento y l\u00f3gica propios de las relaciones de poder y sus luchas. Tal vez no un nuevo lenguaje, pero s\u00ed una nuevas formas de leer, significar y experimentar juntos; tal vez no un discurso, pero al menos una poes\u00eda liberadora.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico es m\u00e1s grande que cualquier problema. Contra la probabilidad de los grandes n\u00fameros, habr\u00e1 de hacer valer lo improbable e imprevisible; la negatividad que se impone por sobre lo sabido para abrirse al pensamiento de lo que a\u00fan no es y a la acci\u00f3n, para dotar de nueva cuenta a M\u00e9xico de sentido. Una visi\u00f3n de pa\u00eds no puede prescribir resultados, su valor en la historia no radica en el cumplimiento de un programa, sino en su hechura y comunicaci\u00f3n como apertura de nuevas perspectivas, horizontes y futuros. Una visi\u00f3n de naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en&nbsp;<a href=\"https:\/\/lfmopinion.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">LFMOpini\u00f3n<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>#TheBunkerMX<br>#LFMOpinion<br>#Parreshia<br>#CavernaDigital<br>#Pensamiento<br>#Discurso<br>#Accion<br>#Politica<br>#Comprension<br>#Dataismo<br>#BigData<br>#InteligenciaArtificial<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella noche platicando con Antonino Sierra sobre un reciente acontecimiento, este joven y gran pintor<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5795,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-5794","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboracion"],"jetpack_publicize_connections":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001.jpg","featured_image_urls":{"full":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001.jpg",1600,900,false],"thumbnail":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-300x169.jpg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-768x432.jpg",640,360,true],"large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-1024x576.jpg",640,360,true],"1536x1536":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-1536x864.jpg",1536,864,true],"2048x2048":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001.jpg",1600,900,false],"chromenews-featured":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-1024x576.jpg",1024,576,true],"chromenews-large":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-825x575.jpg",825,575,true],"chromenews-medium":["https:\/\/samanoticiasdurango.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Foto-Nota.00_00_01_15.Imagen-fija001-590x410.jpg",590,410,true]},"author_info":{"display_name":"Redacci\u00f3n","author_link":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/author\/jjsama13gmail-com\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/category\/colaboracion\/\" rel=\"category tag\">OPINION<\/a>","tag_info":"OPINION","comment_count":"0","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5794"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5794\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5796,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5794\/revisions\/5796"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5795"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/samanoticiasdurango.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}