- Según datos del INEGI 8 de cada 10 suicidios consumados corresponden a hombres
Con el propósito de fortalecer la prevención del suicidio masculino y atender de manera más efectiva los problemas de salud emocional que afectan a los hombres, la diputada Dany Soto Hernández, planteó modificar la Ley de Salud Mental para el Estado, con un enfoque especializado, preventivo y basado en derechos humanos.
“Resulta indispensable que el Estado impulse acciones legislativas y políticas públicas orientadas a la prevención del suicidio masculino, la promoción de la salud emocional, la generación de espacios seguros para la atención psicológica y el fortalecimiento de programas integrales con perspectiva de género”, precisó.
En el ámbito nacional, informó que según datos del INEGI aproximadamente ocho de cada 10 suicidios consumados corresponden a hombres, especialmente en el rango de edad de 15 a 34 años, donde confluyen presiones económicas, laborales, académicas y sociales.
Por ello, explicó que la iniciativa busca incorporar a la legislación estatal un enfoque complementario para atender con mayor efectividad problemáticas que afectan especialmente a la población masculina, sin generar distinciones excluyentes, sino fortaleciendo el marco de protección ya existente mediante acciones focalizadas y sustentadas en evidencia estadística y criterios de salud pública.
“La problemática cobra especial relevancia si se considera que, culturalmente, persisten estereotipos de masculinidad que inhiben a los hombres de expresar emociones, solicitar ayuda profesional o reconocer padecimientos relacionados con la salud mental”, señaló.
Entre las acciones contempladas en la propuesta, se plantea implementar políticas públicas, programas preventivos y campañas permanentes de sensibilización, orientadas a combatir los estigmas sociales que históricamente han limitado a muchos hombres para expresar sus emociones o solicitar apoyo psicológico.
Asimismo, se propone fortalecer mecanismos de detección temprana de depresión, ansiedad, consumo problemático de sustancias y tendencias suicidas, principalmente en espacios educativos, laborales y comunitarios, priorizando zonas con mayor vulnerabilidad, con el objetivo de actuar antes de que las afectaciones emocionales evolucionen hacia escenarios de crisis.
De igual forma, la propuesta contempla consolidar modelos de atención accesibles, confidenciales y especializados, acompañados de programas de orientación emocional, intervención en crisis y prevención del suicidio masculino, así como fortalecer la coordinación entre autoridades estatales, municipales, instituciones educativas, organizaciones civiles y especialistas.
