Cuando las finanzas del gobierno se colapsan y que por la falta de recursos corren riesgo los servicios públicos, los sueldos y aguinaldos, puede paralizarse la administración pública, como consecuencia de una deuda “irresponsable” por parte de funcionarios que sólo buscaron su interés personal, y así comenzamos nuestra cuenta.
1.- En las últimas semanas se han multiplicado las manifestaciones por la falta de pago a empresas aseguradoras, financieras y funerarias, principalmente, por parte del Gobierno del Estado, por parte de los trabajadores de las diferentes dependencias, lo que se suma al reclamo de sus fuentes de empleo del personal de educación que ha sido contratado de manera temporal
2.- También, otra vez hay señalamiento de falta de pago de participaciones a municipios, a pesar de que el gobierno federal manda los recursos en tiempo y forma, con lo que ha sido benevolente dada la opacidad que se ha dado a su destino, por lo que esto es una probadita del desaseo financiero que hay, es de considerar la situación de los señalamientos de falta de pago por parte del magisterio, de la Universidad, constructores, proveedores y bancos.
3.- No es sólo la falta de liquidez por parte de la administración, sino que también son repercusiones de la falta de inversión y de proyectos de infraestructura que permitan la creación de más fuentes de empleo, y que se conviertan en una atracción para nuevas industrias que impulsen a Durango como polo de desarrollo del norte del país. Tan sólo en el caso de la supercarretera a Mazatlán, no se le ha dado seguimiento para fomentar actividades económicas y sociales alrededor de esta obra, no hay proyectos para la atracción de visitantes para el aprovechamiento del turismo ecológico, ni infraestructura como paraderos, ranchos cinegéticos, cabañas y hoteles, restaurantes, caminos, acceso a las comunidades, conectividad y transporte, entre otros.
4.- Los grandes proyectos, como la Presa El Tunal II o el ferrocarril a Mazatlán, sólo se han vuelto palabras y se han ido con el viento, no hay un proyecto que se encuentre inscrito en la Unidad de Inversiones de la Secretaría de Hacienda que forme parte de la zona centro y sur de la entidad, sobre todo porque nuestra entidad no puede emprender este nivel de infraestructura debido a que está en el umbral de una quiebra técnica, mientras que por parte del gobierno federal se ha emprendido la ejecución del proyecto Agua Saludable para la Laguna para dotar del vital líquido a esta región del país.
5.- El futuro económico de la entidad está comprometido por lo menos hasta el año 2038, por la deuda heredada de la administración anterior de 15 mil millones de pesos, a lo que hay que sumar la contratación de dos créditos, uno por mil 800 millones de pesos y otro más por 7 mil 760 millones de pesos, para la realización de obras en todos los municipios del estado, sin que se haya dado a conocer de manera puntual la aplicación de los recursos.
6.- Por más que se anuncia la realización de auditorías o implementación de consultorías, no se ven resultados por parte de los órganos de control, como la EASE que se ha convertido en un elefante blanco, donde su titular Lourdes Mora, quien no solo tiene señalamientos por responsabilidades anteriores, sino que también ha comenzado a despedir personal para cumplir con compromisos políticos antes de que termine la actual administración.
7.- En cambio, para la grilla y el beneficio político sí hay recursos, tan sólo el presidente de la Junta de Gobierno del Gobierno del Estado, Ricardo López Pescador, en lugar de andar como invitado en todos los eventos oficiales, debe hacer un llamado a la Comisión de Hacienda para analizar los resultados económicos que se han dado en la administración en Durango, tanto a nivel estatal como en los 39 municipios o bien, la perspectiva de la Dirección de Pensiones para los próximos años.
Pareciera que hay derecho de piso para la realización de trámites, como proveeduría y obra pública, no hay claridad en la aplicación de recursos de los uniformes escolares o de la rehabilitación de escuelas, por lo que ya es tiempo de erradicar el nepotismo, los coyotes financieros, el influyentismo, el “agandalle” y sus respectivas cuotas.
